La seguridad que se puede tener, de que hay algo más grande, y la certeza de que el propio ser es una representación de esta grandeza, lo desconocido, lo hermoso tan hermoso que debe ser divino, la percepción, la forma en que entra en el ser y se presenta, y se siente, el misterio que envuelve todo esto, porque no se sabe exactamente a que se está enfrentando, y finalmente la conciencia, la conciencia de que hay una relación entre todo esto, la conciencia de ser partícipe de de algo tan intenso, la conciencia es la única manera en la que la espiritualidad humana existe.
La espiritualidad, el centro de cada religión, de cada oración y plegaria, la manera en que un pueblo se manifiesta en su esplendor, lo que somos, la espiritualidad lo que cada persona como ser consiente debería buscar, alcanzar el punto de admiración sea por medio de la religión o de la sensibilización no solo de sentimientos sino de sentidos, de estar perceptivo al mundo, al mundo real, no al creado por nosotros, si no el que estaba antes de nosotros, al mundo, al universo que siente y que respira con nosotros y duerme con nosotros, ser parte de él, eso es espiritualidad.
